Evangelios
de la Semana
Junio 13-19, 2011
Lunes
Mt 5,38-42
38 «Sabéis que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. 39 Pero yo os
digo que no hagáis frente al que os ataca. Al contrario, al que te
abofetee en la mejilla derecha, preséntale también la otra; 40 y al que
te quiera llevar a juicio para quitarte la túnica, déjale también el
manto; 41 al que te obligue a ir con él un kilómetro, vete con él dos.
42 Da a quien te pida, y no vuelvas la espalda al que desea que le
prestes algo».
Martes
Mt 5,42-48
42 Da a quien te pida, y no vuelvas la espalda al que desea que le
prestes algo». 43 «Sabéis que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a
tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los
que os persiguen, 45 para que seáis hijos de vuestro Padre celestial,
que hace salir el sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos e
injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tendréis?
¿No hacen eso mismo los publicanos? 47 Y si saludáis solamente a
vuestros hermanos, ¿qué hacéis de especial? ¿No hacen eso también los
paganos? 48 Vosotros sed perfectos, como vuestro Padre celestial es
perfecto».
Miércoles
Mt 6,1-6
1 «Guardaos de practicar vuestra justicia delante de los hombres para
que os vean; de otro modo, no tendréis mérito delante de vuestro Padre
celestial». 2 «Por tanto, cuando des limosna, no toques la trompeta
delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las
calles para que los hombres los alaben. Os aseguro que ya recibieron su
recompensa. 3 Tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo
que hace tu derecha, 4 para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre,
que ve lo secreto, te recompensará». 5 «Cuando recéis, no seáis como los
hipócritas, que prefieren rezar de pie en las sinagogas y en las
esquinas de las plazas para que los vea todo el mundo. Os aseguro que ya
recibieron su recompensa. 6 Tú, cuando reces, entra en tu habitación,
cierra la puerta y reza a tu Padre, que está presente en lo secreto; y
tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Mt 6,16-18
16 «Cuando ayunéis, no estéis tristes como los hipócritas, que
desfiguran su rostro para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro
que ya recibieron su recompensa. 17 Tú, cuando ayunes, perfuma tu cabeza
y lávate la cara, 18 para que los hombres no se den cuenta de que
ayunas, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo
secreto, te recompensará».
Jueves
Mt 6,7-15
7 Al rezar, no os convirtáis en charlatanes como los paganos, que se
imaginan que serán escuchados por su mucha palabrería. 8 No hagáis como
ellos, porque vuestro Padre conoce las necesidades que tenéis antes de
que vosotros le pidáis». 9 «Vosotros rezad así: Padre nuestro que estás
en el cielo, santificado sea tu nombre, 10 venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. 11 Danos hoy nuestro
pan de cada día, 12 perdona nuestras ofensas como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden, 13 no nos dejes caer en la tentación y
líbranos del mal». 14 «Porque si vosotros perdonáis a los hombres sus
ofensas, también os perdonará a vosotros vuestro Padre celestial; 15
pero si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre
perdonará las vuestras».
Viernes
Mt 6,19-23
19 «No atesoréis en la tierra, donde la polilla y el orín corroen y
donde los ladrones socaban y roban». 20 «Atesorad, más bien, en el
cielo, donde ni la polilla ni el orín corroen, ni los ladrones socaban
ni roban; 21 porque donde está tu tesoro, allí está también tu corazón».
22 «La lámpara de tu cuerpo son los ojos; si tus ojos están sanos, todo
tu cuerpo estará iluminado; 23 pero si están enfermos, todo tu cuerpo
estará oscuro. Y si la luz que hay en ti está apagada, ¡cuánta será la
oscuridad!»
Sábado
Mt 6,24-34
24 «Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro,
o bien despreciará a uno y se apegará al otro». «No podéis servir a Dios
y al dinero. 25 Por esto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué
vais a comer; ni por vuestro cuerpo, qué vais a vestir. Porque la vida
es más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido. 26 Mirad las
aves del cielo; no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y
vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas?
27 ¿Quién de vosotros, por mucho que cavile, puede añadir una sola hora
al tiempo de su vida? 28 Y del vestido, ¿por qué os preocupáis? Mirad
cómo crecen los lirios del campo, no se fatigan ni hilan; 29 pero yo os
digo que ni Salomón en todo su esplendor se vistió como uno de ellos.
30 Pues si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy es y mañana se
la echa al fuego, ¿no hará más por vosotros, hombres de poca fe? 31 No
os inquietéis, diciendo: "¿Qué comeremos?" o "¿qué beberemos?" o "¿cómo
vestiremos?". 32 Por todas esas cosas se afanan los paganos. Vuestro
Padre celestial ya sabe que las necesitáis. 33 Buscad primero el reino
de Dios y su justicia, y todo eso se os dará por añadidura. 34 Así que
no os inquietéis por el día de mañana, que el mañana traerá su
inquietud. A cada día le bastan sus problemas».
Domingo
Jn 3,16-18
16 «Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo único, para que
quien crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. 17 Pues Dios no
envió a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo
se salve por él. 18 El que cree en él no será condenado; pero el que no
cree ya está condenado, porque no ha creído en el hijo único de Dios.

Tomado de la Biblia
Latinoamericana
|
|